Instrucciones para pacientes con trauma craneano (trauma en la cabeza)

En el quehacer del médico no siempre es necesario utilizar medicamentos o solicitar ayudas diagnósticas. En muchos casos basta con dar recomendaciones sobre cambios en el estilo de vida, signos de alarma frente a los cuales debe consultar nuevamente. Gran parte de la medicina consiste en transmitir información al paciente, información en términos claros, sencillos y con palabras que sean entendidas por la gente que no tiene formación en salud.

A continuación empezaré a publicar recomendaciones para pacientes en diferentes enfermedades o condiciones de salud.

Hoy empezamos con el trauma craneano, y antes de hablar sobre las recomendaciones para los pacientes al alta de la consulta médica, hablemos un poco de trauma craneal.

¿Qué es el trauma craneal?

Un trauma craneal o trauma cráneo-encefálico se refiere a la ocurrencia de un impacto en la cabeza de una persona. Un trauma craneal puede ser abierto y cerrado según si se rompe el cráneo o no.

La recomendación siempre ante un trauma craneal significativo es consultar al médico, en especial y por urgencias cuando se presente alguno de los síntomas de alarma que se comentan más adelante en las recomendaciones.

Recomendaciones para pacientes con trauma craneano al alta de la consulta.

Verificar cada 2 horas durante las 24 horas siguientes, incluidas las horas de sueño, que el paciente está orientado, mueve las cuatro extremidades y habla.

Es normal que en niños se presenten dos o tres episodio de vómito posterior al trauma, pero nunca en proyectil, por lo que ante cualquier duda es preferible consultar.

VÓMITO EN PROYECTIL es un vómito (valga la redundancia) que no está precedido por náuseas.

Si usted presenta alguno de los siguientes SIGNOS Y SÍNTOMAS DE ALARMA, debe consultar de inmediato a un centro de urgencias médicas:

  • Dolor de cabeza severo que no mejora con analgésicos comunes como acetaminofén (paracetamol) o los recomendados en la consulta médica.
  • Salida de líquido claro o sangre por oído o nariz.
  • Vómito que sale con fuerza y no precedido de náuseas (conocido como “vómito en proyectil”).
  • No reconoce a familiares y amigos o habla incoherencias.
  • Presenta parálisis de alguna zona del cuerpo o convulsiones.
  • Las pupilas (puntos negros centrales de los ojos) se encuentran de diferente tamaño.
  • Visión borrosa, doble o mareo persistente.
  • Si se duerme y es difícil despertarlo al llamarlo o al tocarlo.
  • Comportamiento extraño o diferente al habitual.
  • Marcha inestable, es decir camina tambaleándose.
Written by Juan Felipe Velásquez
Médico de la Universidad de Antioquia, especialista en Diagnóstico Diferencial.